Job 25:5
He aquí que ni aun la misma luna será resplandeciente, ni las estrellas son limpias delante de sus ojos:
Referencia cruzada
Job 4:18 afirma que Dios acusa de error a sus ángeles — paralelo directo a la afirmación de Bildad de que la luna y las estrellas no son puras, ambos enfatizan la pureza divina.
Job 15:15 dice que los cielos no son puros ante los ojos de Dios — virtualmente idéntico al punto de Job 25:5 sobre la luna y las estrellas, reforzando el mismo argumento.
Isaías 24:23 hace eco de Job 25:5 — la luna y el sol se confunden ante la gloria de Jehová, mostrando la insuficiencia de la creación.
Isaías 60:19 hace eco de la idea de que la luna y las estrellas son luz insuficiente, pero aquí Dios mismo se convierte en la luz eterna, superándolas.
2 Corintios 3:10 aplica el mismo principio: lo que una vez tuvo gloria la pierde al compararse con una gloria mayor, como la luna/estrellas se oscurecen ante Dios.
Isaías 60:20 continúa el tema: la luna no se retirará, pero la luz de Dios la reemplaza, similar al punto de Job de que los cuerpos celestes carecen de verdadero resplandor.