Isaías 17:4

Y será que en aquel tiempo la gloria de Jacob se atenuará, y enflaqueceráse la grosura de su carne.

Referencia cruzada

En Isaías 17:9, las ciudades fuertes quedan desoladas: una manifestación concreta de la flacura declarada en el versículo 4, dentro del mismo oráculo.

En Isaías 10:16, Jehová envía enfermedad consumidora sobre los guerreros de Asiria: la misma imagen de gloria humillada por consunción, pero aplicada a un enemigo diferente.

En Isaías 16:14, la gloria de Moab es menospreciada: la misma frase 'gloria humillada' aplicada a Moab, reflejando el juicio de Jacob.

En Isaías 24:16, el profeta clama '¡Me consumo!', usando la misma raíz hebrea de 'consumirse' que en 17:4, vinculando el lamento personal al juicio nacional.

En Isaías 24:13, el rebusco tras el juicio (olivo sacudido, vendimia terminada) ilustra la reducción a un remanente, reflejando la flacura de Jacob.

En Deuteronomio 32:15, Israel engordó y dio coces: la misma imagen de gordura por prosperidad que lleva al juicio, y luego la flacura llega como castigo.

Ezequiel 14:22 habla de un remanente dejado tras el juicio, similar a la gloria desvaneciente y los pocos sobrevivientes en Isaías 17:4.

En Ezequiel 34:20, Jehová juzga entre ovejas gordas y flacas: el mismo contraste metafórico entre los prósperos y los débiles.

En Sofonías 2:11, Jehová 'enflaquecerá' a todos los dioses: el mismo verbo de humillar en juicio, aquí sobre dioses falsos.