Isaías 16:2

Y será que cual ave espantada que se huye de su nido, así serán las hijas de Moab en los vados de Arnón.

Referencia cruzada

Isaías 13:14 usa imágenes animales similares (gacela cazada, ovejas dispersas) para personas que huyen, reflejando el pánico en Isaías 16:2.

Números 21:13–15 Contexto histórico

Números 21:13-15 describe el Arnón como frontera de Moab, el mismo lugar donde huyen las hijas moabitas en Isaías 16:2.

Deuteronomio 2:36 Contexto histórico

Deuteronomio 2:36 también menciona el valle del Arnón, reforzando la ubicación de la huida moabita en Isaías 16:2.

Deuteronomio 3:8 Contexto histórico

Deuteronomio 3:8 menciona a Arnón como límite, vinculándose con los vados de Arnón en Isaías 16:2.

Deuteronomio 3:12 Contexto histórico

Deuteronomio 3:8 da la misma referencia geográfica del valle de Arnón, contextualizando la huida moabita en Isaías 16:2.

Jueces 11:18 Contexto histórico

Jueces 11:18 describe a Arnón como frontera de Moab que Israel respetó, dando trasfondo histórico a la ubicación de la angustia moabita.

Números 22:36 Contexto histórico

Números 22:36 sitúa el encuentro de Balac con Balaam en la frontera de Arnón, el mismo lugar donde las hijas de Moab están en los vados.

Jeremías 48:9 usa la misma imagen de ave en vuelo para Moab: 'Dad alas a Moab para que huya'—eco directo de la metáfora del ave errante.

Jeremías 48:20 nombra explícitamente a Arnón como el lugar para anunciar la ruina de Moab, vinculándose directamente con los vados de Arnón.

Jeremías 48:12 habla de enviar vagabundos para hacer vagar a Moab, paralelando la imagen de las hijas de Moab como desterradas errantes.

Josué 12:1 Contexto histórico

Josué 12:1 lista a Arnón como el límite sur de la tierra conquistada, marcando el mismo río que aparece en la profecía sobre Moab.

Josué 13:16 Contexto histórico

Josué 13:16 identifica a Arnón como límite del territorio de Rubén, dando contexto geográfico a los vados mencionados.

Proverbios 27:8 usa la misma imagen del ave y el nido para el desplazamiento, similar a los polluelos dispersos en Isaías 16:2.