Génesis 41:25
Entonces respondió José á Faraón: El sueño de Faraón es uno mismo: Dios ha mostrado á Faraón lo que va á hacer.
Referencia cruzada
En Génesis 41:16, José atribuye humildemente a Dios la interpretación; aquí confirma que Dios ha revelado lo que va a hacer.
En Génesis 41:28, José repite la misma revelación: Dios ha mostrado a Faraón lo que está por hacer, confirmando la interpretación.
En Génesis 41:39, Faraón reconoce que Dios reveló el sueño a José, validando el origen de la interpretación.
Génesis 37:9 registra el propio sueño profético de José, mostrando el uso constante de sueños por Dios para revelar el futuro en su vida.
Génesis 40:12 muestra a José interpretando el sueño de otro, demostrando su habilidad divina para descifrar mensajes de Dios.
Daniel 2:28 es muy similar: Dios revela misterios y da a conocer el futuro a un rey por medio de un intérprete fiel.
En Daniel 2:29, Dios también revela el futuro a un rey pagano mediante un sueño, mostrando un patrón constante de revelación divina a gobernantes.
Daniel 2:45 concluye la interpretación del sueño, afirmando que el gran Dios da a conocer lo que sucederá — tema idéntico a la declaración de José.
Daniel 2:47 muestra al rey reconociendo a Dios como revelador de secretos, eco del encuentro de Faraón con la revelación divina mediante José.
Salmos 105:16 recuerda la misma hambruna que José interpretó, mostrando el control soberano de Dios sobre la historia y la provisión.
Salmos 105:19 señala que José fue probado hasta que su palabra se cumplió, añadiendo una dimensión personal de prueba detrás de la interpretación.
Isaías 41:22 desafía a los ídolos a declarar el futuro, contrastando con el Dios verdadero que lo hace aquí por medio de José.
Isaías 41:23 continúa el desafío: solo Dios puede predecir eventos, exactamente lo que José dice que Dios ha hecho aquí.
Isaías 43:9 pregunta quién puede declarar el futuro; aquí Dios se lo declara a Faraón, mostrando que solo Él puede.
Daniel 2:22 declara que Dios revela lo profundo y escondido — verdad general ejemplificada por la interpretación del sueño de José.
Amós 3:7 dice que Dios revela su secreto a los profetas — principio ilustrado por el rol de José, aunque aquí el receptor es un rey pagano.