Génesis 31:28
Que aun no me dejaste besar mis hijos y mis hijas. Ahora locamente has hecho.
Referencia cruzada
En Génesis 31:3, Dios dice a Jacob que vuelva a casa —el mandato divino que causó la partida de Jacob y la despedida negada a Labán.
En Génesis 31:55, Labán finalmente besa y bendice a su familia —la despedida que se le negó antes.
En Génesis 31:13, Dios ordena a Jacob irse —la directiva divina que explica por qué Jacob partió repentinamente, sin dar a Labán oportunidad de despedirse.
En Génesis 31:24, Dios advierte a Labán que no dañe a Jacob —restricción divina que impidió que Labán hiciera algo peor que simplemente quejarse de la partida.
En Génesis 29:13, Labán recibe a Jacob con besos —el afecto que luego lamenta no haber podido dar en una despedida final.
En Hechos 20:37, los efesios lloran y besan a Pablo al despedirse —una partida profundamente emotiva, que refleja el dolor de Labán por perderse tal despedida.
En 1 Reyes 19:20, Eliseo besa a sus padres antes de seguir a Elías —un acto de despedida que a Labán se le impidió realizar.