Génesis 21:14

Entonces Abraham se levantó muy de mañana, y tomó pan, y un odre de agua, y diólo á Agar, poniéndolo sobre su hombro, y entrególe el muchacho, y despidióla. Y ella partió, y andaba errante por el desierto de Beer-seba.

Referencia cruzada

Génesis 21:12 es el mandato directo de Dios de despedirlos — la autorización divina que convierte este abandono en un acto de obediencia.

Génesis 21:20 continúa la historia de Ismael — Dios estuvo con él en el desierto y prosperó, mostrando que el vagar aquí no fue el final.

Génesis 21:15 continúa la escena: cuando se acabó el agua, Agar puso al niño bajo un arbusto, sin poder verlo morir. Continuación narrativa directa.

Génesis 22:3 refleja a Abraham levantándose temprano para obedecer el difícil mandato de Dios con Isaac — la misma urgencia con otro hijo amado.

En Génesis 16:7, el ángel encontró a Agar antes cuando huyó al desierto — Dios buscando a los desplazados se vuelve un patrón recurrente en su historia.

Génesis 25:6 repite el patrón: Abraham da regalos y despide a otros, manteniéndolos separados de Isaac.

Génesis 25:18 señala que los descendientes de Ismael se establecieron desde Havila hasta Shur, cerca de Egipto — el resultado del niño despedido en este versículo.

En Gálatas 4:23-25, Pablo usa alegóricamente la expulsión de Agar e Ismael — Agar representa el pacto antiguo de esclavitud, siendo una referencia tipológica clave.