Daniel 2:27
Daniel respondió delante del rey, y dijo: El misterio que el rey demanda, ni sabios, ni astrólogos, ni magos, ni adivinos lo pueden enseñar al rey.
Referencia cruzada
En Daniel 2:10, los caldeos admiten que nadie puede cumplir la exigencia del rey; Daniel 2:27 repite esa incapacidad humana.
Daniel 2:19 registra la misma revelación que Daniel menciona: Jehová le reveló el misterio en una visión nocturna.
Daniel 2:2 presenta a los mismos sabios convocados por el rey; Daniel 2:27 confirma su incapacidad para revelar el misterio.
Daniel 2:11 añade que solo los dioses pueden revelar el sueño; Daniel 2:27 afirma que los sabios no pueden, reforzando el mismo punto.
Daniel 5:7 se asemeja a esta escena: otro rey babilonio convoca a sabios que fallan, llevando a la intervención de Daniel.
Daniel 5:8 declara directamente el fracaso de los sabios en la corte de Belsasar, reflejando su incapacidad aquí.
Isaías 44:25 declara que Jehová frustra a los adivinos y hace retroceder a los sabios; Daniel 2:27 ejemplifica esto al fallar los sabios babilonios.
En Génesis 41:8, los magos de Faraón también fallan al interpretar sueños, reflejando la incapacidad humana que Daniel describe.
Deuteronomio 29:29 declara que las cosas secretas pertenecen a Jehová, reforzando que solo Él puede revelar misterios como dice Daniel.
Ezequiel 28:3 menciona a Daniel como referencia de sabiduría que conoce secretos, afirmando la reputación detrás de este versículo.
Isaías 19:3 predice que Jehová confundirá el consejo de Egipto; Daniel 2:27 muestra a los sabios babilonios igualmente confundidos.
Isaías 47:12 se burla de la confianza de Babilonia en hechizos; Daniel 2:27 muestra que esos hechizos son inútiles para revelar el sueño.