2 Reyes 4:2
Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una botija de aceite.
Referencia cruzada
En 2 Reyes 2:9, Elías pregunta a Eliseo la misma pregunta '¿Qué haré por ti?', mostrando la continuidad profética de Eliseo.
En 1 Reyes 17:12, otra viuda tiene solo un puñado de harina y un poco de aceite — otra escasez desesperada que Dios multiplica.
En Mateo 15:34, Jesús pregunta similarmente cuántos panes tienen los discípulos — un pequeño comienzo que Él multiplica para alimentar a miles.
En Juan 6:5-7, Jesús prueba a Felipe con la misma escasez — recursos limitados que se vuelven abundantes mediante el suministro divino.
En 2 Corintios 6:10, Pablo repite esta paradoja: 'no teniendo nada, pero poseyéndolo todo' — la abundancia de Dios en la aparente pobreza.
En 1 Reyes 17:14, la vasija de harina no se acabará — la promesa de Dios de provisión inagotable para los obedientes, igual que aquí.
En Marcos 8:8, después de alimentar a 4,000, se recogen los fragmentos sobrantes — otro milagro de multiplicación con más que suficiente al final.
En Juan 6:13, las cestas sobrantes de la alimentación de 5,000 reflejan esta provisión milagrosa de una pequeña cantidad — ambos muestran la abundancia de Dios desde la escasez.
En Santiago 2:5, Dios escoge a los pobres para ser ricos en fe — la viuda ejemplifica esta verdad, careciendo de bienes pero confiando en Dios.