2 Crónicas 6:16
Ahora pues, Jehová Dios de Israel, guarda á tu siervo David mi padre lo que le has prometido, diciendo: No faltará de ti varón delante de mí, que se siente en el trono de Israel, á condición que tus hijos guarden su camino, andando en mi ley, como tú delante de mí has andado.
Referencia cruzada
En 2 Crónicas 7:18, Dios responde directamente a la oración de Salomón, confirmando la misma promesa condicional: 'No te faltará varón que gobierne en Israel.'
2 Crónicas 23:3 recuerda la promesa a los hijos de David al instalar a Joas, mostrando el cumplimiento continuo del pacto.
2 Samuel 7:12-16 es el pacto davídico original que Salomón cita: la promesa de Dios de un trono eterno condicionado a la obediencia.
En 1 Reyes 2:4, David repite esta misma promesa condicional a Salomón como su encargo final.
1 Reyes 6:12 vincula la misma condición de obediencia a la edificación del templo, conectando la promesa davídica con el santuario.
Salmos 132:12 repite la misma condición del pacto davídico: 'Si tus hijos guardaren mi pacto... sus hijos se sentarán en tu trono.'
1 Reyes 8:25 es el relato paralelo de la oración de Salomón, repitiendo la misma súplica casi palabra por palabra.
Salmos 132:11 repite el juramento de Dios a David sobre un descendiente en su trono, reforzando la promesa que Salomón recuerda.