2 Corintios 9:4

No sea que, si vinieren conmigo Macedonios, y os hallaren desapercibidos, nos avergoncemos nosotros, por no decir vosotros, de este firme gloriarnos.

Referencia cruzada

En 2 Corintios 9:2, Pablo se jacta ante los macedonios del entusiasmo de los corintios; por eso, la vergüenza en 9:4 ocurriría si esa jactancia resulta falsa.

En 2 Corintios 9:3, Pablo envió hermanos para evitar la misma vergüenza descrita en 9:4; el versículo explica la medida tomada para evitar la humillación.

En 2 Corintios 8:24, Pablo insta a los corintios a probar su amor y su jactancia; exactamente lo que 9:4 teme que falle cuando lleguen los macedonios.

En 2 Corintios 8:1-5, los macedonios son modelos de generosidad; irónicamente, son ellos quienes Pablo teme que vean la falta de los corintios.

En 2 Corintios 12:21, Pablo teme otra humillación, esta vez por pecado no arrepentido, haciendo eco de su temor aquí por la ofrenda no preparada.