1 Reyes 13:30
Y puso su cuerpo en su sepulcro; y endecháronle, diciendo: ¡Ay, hermano mío!
Referencia cruzada
1 Reyes 13:22 profetizó que su cuerpo no llegaría al sepulcro de sus padres; este versículo muestra el cumplimiento al ser sepultado en la tumba del anciano profeta.
1 Reyes 14:13 señala que todo Israel hará duelo por Abías, similar al lamento '¡Ay, hermano mío!' aquí; ambos describen llanto por una muerte.
Jeremías 22:18 usa el mismo lamento '¡Ay, hermano mío!' para mostrar que faltará en Joacim, contrastando con el genuino duelo de este pasaje.
2 Reyes 23:17-18 registra que Josías descubrió esta misma tumba y ordenó no tocar los huesos, mostrando el honor duradero hacia este profeta.
En Marcos 6:29, los discípulos de Juan el Bautista sepultan su cadáver, similar a como el anciano profeta entierra aquí al varón de Dios.
Hechos 8:2 describe que hombres piadosos sepultaron a Esteban con gran lamentación, en paralelo al anciano profeta que enterró y lloró a este varón de Dios.