Salmos 43:5
¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te conturbas en mí? Espera á Dios; porque aun le tengo de alabar; es él salvamento delante de mí, y el Dios mío.
Referencia cruzada
Salmos 42:5 es exactamente el mismo estribillo: el salmista repite este autoánimo de esperar en Dios.
Salmos 42:11 contiene el mismo estribillo: la misma súplica de esperar en Dios a pesar de la desesperación.
Salmos 13:5 expresa confianza en el amor inquebrantable de Dios, una esperanza similar a la determinación del salmista de alabar.
Salmos 62:5 se alinea directamente con el estribillo: 'Alma mía, en Dios solamente reposa' y 'de él viene mi esperanza', reforzando la misma confianza.
Salmos 71:14 hace eco de la misma determinación: 'Esperaré siempre, y te alabaré más y más', un compromiso paralelo de esperanza y alabanza.
Lamentaciones 3:24 hace eco del mismo autoánimo: 'Jehová es mi porción; por tanto, en él esperaré', en paralelo a 'Espera en Dios'.
Juan 14:1 se alinea con 'No se turbe vuestro corazón' y '¿Por qué te abates?' y llama a creer: el mismo remedio de confianza.
Hebreos 6:19 describe la esperanza como un ancla del alma, respondiendo directamente al alma abatida con una esperanza segura y firme.