Salmos 38:5
Pudriéronse, corrompiéronse mis llagas, á causa de mi locura.
Referencia cruzada
Salmos 38:7 continúa el deterioro físico: 'costillas llenas de ardor' y 'falta de salud' — extendiendo las llagas purulentas del versículo 5.
Salmos 32:3 describe los huesos consumiéndose por el pecado no confesado — mismo vínculo entre pecado y deterioro físico que las llagas purulentas aquí.
Isaías 1:6 detalla 'cardenales, heridas y llagas abiertas' — una descripción aún más completa de la misma condición purulenta causada por el pecado.
Job 7:5 describe la carne vestida de gusanos y polvo, la piel brotando — un paralelo gráfico a las llagas hediondas y purulentas aquí.
Jeremías 8:22 pregunta por bálsamo y médico para heridas no curadas — complementa las llagas purulentas aquí destacando la necesidad de sanidad.