Salmos 38:10
Mi corazón está acongojado, hame dejado mi vigor; y aun la misma luz de mis ojos no está conmigo.
Referencia cruzada
En Salmos 6:7, el ojo del salmista se consume por el dolor — el mismo deterioro físico de la vista por la angustia que se ve aquí.
En Salmos 69:3, los ojos se oscurecen de esperar a Dios — una imagen paralela de la vista fallida debido al sufrimiento prolongado.
En Salmos 88:9, el ojo se oscurece por el dolor, reflejando directamente la pérdida de luz en los ojos aquí.
Salmos 119:81-83 repite los ojos desfallecidos y el alma desfalleciente — paralelo directo al colapso físico y espiritual en Salmos 38:10.
Salmos 143:4-7 describe el espíritu abrumado y el corazón desfalleciente — paralelo directo a la angustia en Salmos 38:10.
En Salmos 119:123, los ojos desfallecen anhelando la salvación — causa diferente (anhelo vs. enfermedad) pero el mismo síntoma de ojos debilitados.
En Lamentaciones 2:11, los ojos desfallecen de llorar por la destrucción de Jerusalén — el mismo efecto físico por intenso dolor.
En Lamentaciones 5:17, el corazón desfallece y los ojos se oscurecen — coincidiendo directamente con el latido del corazón y la pérdida de luz aquí.
En 1 Samuel 14:27-29, los ojos de Jonatán se iluminan tras comer miel — lo opuesto al oscurecimiento aquí, mostrando restauración.
Isaías 21:4 describe la mente tambaleante y el horror — paralelo al colapso físico, aunque en un contexto de visión profética.