Salmos 16:8
A Jehová he puesto siempre delante de mí: porque está á mi diestra no seré conmovido.
Referencia cruzada
Salmos 121:5 dice que el Señor es tu sombra a tu diestra, una presencia protectora similar.
Salmos 110:5 dice que el Señor está a tu diestra, una imagen paralela de presencia divina a la diestra.
Salmos 62:6 repite 'no seré muy conmovido', ambos expresan confianza inquebrantable en Dios como roca y refugio.
Salmos 73:23 dice que Dios sostiene mi diestra, reflejando 'Él está a mi diestra' en Salmos 16:8.
Salmos 109:31 dice que Dios está a la diestra del necesitado, la misma imagen que Salmos 16:8.
Salmos 21:7 dice que el rey 'no será removido' porque confía en Jehová, la misma frase hebrea exacta que 'no seré conmovido' aquí.
Salmos 30:6 usa la misma frase 'nunca seré conmovido', pero en un contexto de falsa seguridad en la prosperidad, contrastando con la verdadera confianza de David en Jehová.
En Salmos 54:3, los malvados son descritos como quienes no ponen a Jehová delante de sí, lo opuesto a la postura de David en Salmos 16:8.
En Salmos 55:22, la misma promesa de que Jehová sostiene al justo para que no sea conmovido, refleja la confianza de David en Salmos 16:8.
En Salmos 15:5, el justo 'no será removido jamás', la misma frase hebrea que 'no seré conmovido' aquí, vinculando estabilidad a la presencia de Dios.
Salmos 36:11 ora para no ser expulsado por los malvados, una petición de la misma estabilidad que David declara en 'no seré conmovido'.
Salmos 4:8 habla de acostarse en paz porque Dios hace habitar seguro, una confianza similar en la protección de Dios como 'no seré conmovido'.
Hechos 2:25-28 cita directamente Salmos 16:8-11 como profecía de la resurrección de Cristo.
Génesis 48:15 tiene a Jacob bendiciendo a José por 'el Dios delante de quien anduvieron mis padres', el mismo tema de vivir en la presencia de Dios que en Salmos 16:8.
Génesis 24:40 cita al siervo de Abraham: 'Jehová, delante de quien he andado', frase paralela a 'poner a Jehová siempre delante de mí'.
En Proverbios 10:30, se promete que el justo nunca será removido, un paralelo a la confianza de David en no ser conmovido en Salmos 16:8.
Génesis 5:22 dice que Enoc 'caminó con Dios', una comunión continua reflejada por David al 'poner a Jehová siempre delante de mí'.