Salmos 135:8
El es el que hirió los primogénitos de Egipto, desde el hombre hasta la bestia.
Referencia cruzada
Salmos 78:51 relata cómo Dios hirió a los primogénitos en Egipto, la misma plaga que Salmos 135:8 recuerda, reforzando el evento histórico.
Salmos 105:36 dice: 'Él hirió a todo primogénito en su tierra', un paralelo directo con la plaga mencionada aquí.
Salmos 136:10 celebra a Dios que hirió a Egipto en sus primogénitos, un estribillo paralelo en un salmo de alabanza.
Salmos 105:27 introduce las señales y maravillas en Egipto; los versículos anteriores detallan las plagas, incluida la del primogénito.
Éxodo 12:12 es el anuncio de Dios: 'Yo heriré a todo primogénito', la profecía original de la plaga que este versículo menciona.
Éxodo 12:29 narra el cumplimiento: Jehová hirió a todo primogénito a medianoche, el evento real que Salmos 135:8 resume.
Éxodo 12:30 registra las consecuencias: el gran clamor en Egipto porque no había casa sin un muerto, el resultado de la plaga.
Éxodo 13:15 explica que Jehová mató a todo primogénito, dando la razón para redimir al primogénito, la misma referencia histórica.
Éxodo 11:5 es la profecía original de la décima plaga: herir al primogénito, que este salmo recuerda poéticamente.
Números 8:17 conecta la plaga con la consagración de los primogénitos de Israel, el mismo evento, ahora ligado al servicio levítico.
Josué 24:5 resume las plagas enviadas por Dios mediante Moisés y Aarón; la plaga del primogénito es parte de ese resumen.
Hechos 7:7 cita la promesa de Dios de juzgar a Egipto, refiriéndose a las plagas y el éxodo, que incluye el juicio del primogénito.
Deuteronomio 7:18 llama a Israel a recordar lo que Dios hizo a Faraón, una referencia general a las plagas, incluida la del primogénito.
Nehemías 9:10 recuerda las señales y maravillas contra Faraón, una referencia general que incluye la plaga del primogénito.
Hechos 7:36 menciona las maravillas y señales que Moisés hizo en Egipto, un resumen que incluye la plaga del primogénito.
Hechos 13:17 resume la liberación del éxodo con 'brazo levantado', haciendo eco del juicio sobre el primogénito en Salmos 135:8 como parte de esa liberación.