Romanos 2:3
¿Y piensas esto, oh hombre, que juzgas á los que hacen tales cosas, y haces las mismas, que tú escaparás del juicio de Dios?
Referencia cruzada
En Romanos 2:1, Pablo declara que los que juzgan a otros se condenan a sí mismos — esto prepara la pregunta del versículo 3 sobre escapar del juicio, formando un argumento directo.
Romanos 2:5 explica directamente la consecuencia: un corazón duro acumula ira — haciendo explícito el juicio del que el hipócrita no puede escapar.
En Romanos 1:32, Pablo describe a los que conocen el juicio de Dios pero persisten — el mismo grupo al que Romanos 2:3 advierte que no escapará. Fuerte vínculo contextual.
Romanos 1:18 establece que la ira de Dios está contra toda impiedad — el fundamento del argumento de Pablo de que nadie, ni siquiera el juez, escapa.
En Salmos 50:21, Jehová reprende al impío que pensaba que Él era como él — ilustrando directamente la falsa suposición de que se puede escapar del juicio de Dios.
En Mateo 23:33, Jesús confronta a los hipócritas religiosos que creen que pueden evitar el juicio divino — paralelo directo a la advertencia de Pablo al juez farisaico.
Hebreos 12:25 advierte que rechazar la advertencia de Dios hace imposible escapar — reforzando el punto de Pablo de que los hipócritas no pueden evitar el juicio.
Proverbios 11:21 asegura que el impío no quedará sin castigo — reforzando el punto de Pablo de que los hipócritas no escaparán del juicio.
Proverbios 16:5 dice que el arrogante no quedará sin castigo — similar a la advertencia de Pablo de que los hipócritas no pueden escapar del juicio de Dios.
1 Tesalonicenses 5:3 advierte de destrucción repentina cuando la gente se siente segura — refleja la falsa confianza de quienes piensan que escaparán del juicio de Dios.
Hebreos 2:3 hace una pregunta retórica similar sobre escapar del juicio, pero por descuidar la salvación — ampliando el principio de responsabilidad.