Proverbios 6:4
No des sueño á tus ojos, ni á tus párpados adormecimiento.
Referencia cruzada
En Proverbios 6:10, el 'poco dormir' del perezoso contrasta con el mandato urgente en 6:4 de no dar sueño: una advertencia contra la procrastinación.
En Proverbios 6:11, la pobreza que viene por ignorar el 'poco dormir' del perezoso muestra la consecuencia de no actuar con urgencia como se ordena en 6:4.
En Proverbios 24:33, demasiado sueño lleva a pobreza, vinculado temáticamente a la advertencia contra el sueño aquí.
En Salmos 132:4, David usa la misma frase exacta como voto de celo por la casa de Jehová, reflejando la urgencia en 6:4 pero con un propósito diferente.
En Marcos 13:36, la advertencia contra ser hallado durmiendo resuena directamente con el mandato en Proverbios 6:4 de no dar sueño a tus ojos: un llamado a estar alerta.
En Isaías 56:10, los centinelas aman dormitar, lo opuesto a la vigilancia requerida en Proverbios 6:4.
En Eclesiastés 9:10, el llamado a hacer todo lo que tu mano halle con poder resuena con el principio de no retrasar la acción ordenado en 6:4.
En Mateo 24:17, Jesús instruye no volver a la casa: una urgencia de huir sin demora, paralela al mandato en 6:4 de no dar sueño a tus ojos.
En Mateo 24:18, la instrucción de no regresar por la ropa refuerza la misma urgencia que Proverbios 6:4: acción inmediata sin demora.
En Marcos 13:35, el mandato de velar porque no sabes cuándo viene el señor se asemeja a la alerta exigida en Proverbios 6:4: no dar sueño a tus ojos.