Proverbios 29:3
El hombre que ama la sabiduría, alegra á su padre: mas el que mantiene rameras, perderá la hacienda.
Referencia cruzada
Proverbios 5:8-10 advierte que la mujer adúltera agota la riqueza y el honor, ilustrando el derroche con rameras.
Proverbios 6:26 señala que la ramera cuesta poco pero lleva a la ruina, ampliando el alto costo de tal compañía.
Proverbios 10:1 afirma la misma verdad: el hijo sabio alegra al padre; el necio es tristeza para su madre, misma enseñanza.
Proverbios 15:20 repite: el hijo sabio alegra al padre; el necio menosprecia a su madre, mismo contraste de sabiduría y necedad.
Proverbios 23:15: el corazón del padre se regocija cuando el hijo es sabio, paralelo directo al gozo de la sabiduría en 29:3.
Proverbios 23:24: el padre del justo se alegrará en gran manera; engendrar un sabio trae gozo, mismo tema que 29:3.
Proverbios 23:25: ambos padres se alegran y regocijan por el hijo sabio, extendiendo el gozo también a la madre.
Proverbios 27:11: la sabiduría del hijo alegra el corazón, mismo llamado a que el hijo traiga gozo mediante la sabiduría.
Proverbios 28:7 es paralelo directo a la primera mitad: el hijo entendido trae gozo, el compañero de glotones avergüenza a su padre.
Proverbios 21:20 contrasta al sabio que guarda recursos con el necio que los consume, coincidiendo con el derroche en 29:3.
Proverbios 28:19 advierte que seguir fantasías lleva a la pobreza, paralelo al derroche del compañero de rameras.
Proverbios 21:17 amplía el principio: amar el placer, no solo la prostitución, lleva a la pobreza, advertencia general contra el hedonismo.
Lucas 15:13 narra a un hijo que derrocha su herencia en vida disipada, ejemplo neotestamentario de la misma necedad.
Lucas 15:30 menciona explícitamente el derroche de bienes con rameras, eco directo del lenguaje de Proverbios 29:3 en una parábola.