Proverbios 26:17
El que pasando se deja llevar de la ira en pleito ajeno, es como el que toma al perro por las orejas.
Referencia cruzada
Proverbios 20:3 dice que es honorable evitar contiendas—oponiéndose directamente al entrometido que agarra al perro por las orejas.
En Proverbios 6:14, el hombre malo siembra discordia continuamente—el tipo de conducta pendenciera contra la que el proverbio advierte no involucrarse.
Proverbios 18:6 muestra que el hablar del necio provoca pleitos—paralelo a las contiendas del entrometido en 26:17, ambos llevan al conflicto.
En Lucas 12:14, Jesús se niega a juzgar una disputa de herencia, encarnando la advertencia del proverbio contra entrometerse en pleitos ajenos.
En 2 Timoteo 2:23, Pablo advierte evitar controversias necias que engendran pleitos, haciendo eco del mismo principio de no involucrarse en disputas.
En 2 Reyes 14:10, Joas advierte a Amasías que se quede en casa y no provoque problemas, ilustrando directamente el peligro de entrometerse en conflictos ajenos.
La misma advertencia de 2 Reyes 14:10 aparece aquí—quédate en casa y evita provocar problemas, reforzando el consejo del proverbio.
En Juan 8:6, Jesús evita la trampa de los fariseos al no involucrarse, demostrando sabiduría al no entrometerse en una disputa acalorada.