Proverbios 19:26

El que roba á su padre y ahuyenta á su madre, hijo es avergonzador y deshonrador.

Referencia cruzada

Proverbios 10:1 contrasta al hijo sabio que alegra con el hijo necio que entristece; el hijo violento aquí trae vergüenza.

Proverbios 17:25 repite este tema del hijo que causa dolor a los padres, enfocándose en la necedad más que en la violencia.

Proverbios 23:22-25 contrasta honrar a los padres y la alegría del hijo sabio con la vergüenza de la violencia.

Proverbios 30:11 se relaciona directamente, condenando a quienes maldicen al padre y no bendicen a la madre.

Proverbios 30:17 añade una consecuencia vívida: el ojo que se burla del padre será sacado, reforzando la gravedad.

Proverbios 28:24 aborda directamente el robo a los padres, la misma categoría de pecado filial que la violencia y el abandono aquí.

Proverbios 10:5 usa el mismo lenguaje de 'hijo que avergüenza', pero por pereza en lugar de violencia contra los padres.

Proverbios 17:2 contrasta al siervo prudente que se enseñorea del hijo vergonzoso, destacando resultados diferentes según la conducta.

En Proverbios 28:7, el compañero de glotones también avergüenza a su padre, un retrato paralelo del hijo que deshonra a su familia.

Deuteronomio 21:18–21 Contexto histórico

Deuteronomio 21:18-21 prescribe la pena capital para el hijo rebelde, mostrando la severidad legal de tal conducta.

Deuteronomio 21:20 describe a un hijo terco y glotón, otro ejemplo de hijo rebelde que deshonra a los padres.

Lucas 15:12-16 muestra a un hijo que exige la herencia y la derrocha, una forma diferente de deshonra que finalmente lleva al arrepentimiento.