Números 16:1
Y CORÉ, hijo de Ishar, hijo de Coath, hijo de Leví; y Dathán y Abiram, hijos de Eliab; y Hon, hijo de Peleth, de los hijos de Rubén, tomaron gente,
Referencia cruzada
Números 16:41 registra la murmuración del pueblo tras la muerte de Coré, la consecuencia narrativa inmediata de la rebelión.
Números 26:9 identifica a Datán y Abiram como los rebeldes del grupo de Coré, proporcionando contexto genealógico para el evento.
Números 26:10 relata cómo la tierra tragó al grupo de Coré y el fuego consumió a 250, sirviendo como señal de juicio.
Números 27:3 aclara que Zelofehad murió por su propio pecado, no en la rebelión de Coré, distinguiendo los dos juicios.
Números 26:58 incluye el clan de los coreítas en el censo de Leví, mostrando que sus descendientes sobrevivieron a la rebelión.
Éxodo 6:18 lista al abuelo de Coré, Coat, y a su padre Izhar, dando el linaje levítico que identifica la posición tribal de Coré.
Éxodo 6:21 nombra directamente a Coré como hijo de Izhar, confirmando su conexión familiar y descendencia levítica.
Judas 1:11 usa la rebelión de Coré como ejemplo de advertencia de quienes perecen en desobediencia, vinculando al mismo evento.
Deuteronomio 11:6 recuerda que la tierra tragó a Datán y Abiram de Números 16 — una referencia histórica directa al mismo evento.
Salmos 106:16 menciona explícitamente la envidia contra Moisés y Aarón, el pecado central de la rebelión de Coré — un eco directo.
Éxodo 6:24 lista los hijos de Coré, mostrando que su linaje continuó pese a su rebelión, y luego fueron siervos del templo.
1 Crónicas 6:37 lista a Coré en una genealogía levítica, confirmando su identidad y que su linaje continuó pese a su rebelión.
1 Crónicas 5:1 explica que Rubén perdió su primogenitura por pecado, contextualizando el estatus inferior de los rebeldes rubenitas.