Mateo 9:30
Y los ojos de ellos fueron abiertos. Y Jesús les encargó rigurosamente, diciendo: Mirad que nadie lo sepa.
Referencia cruzada
Mateo 8:4 registra a Jesús dando una orden similar de 'no digas a nadie' tras sanar a un leproso, el mismo patrón de discreción.
Mateo 12:16 tiene a Jesús ordenando a los sanados que no le den a conocer, otro ejemplo del mismo mandato de silencio.
Mateo 17:9 ordena silencio sobre la transfiguración, un contexto diferente pero el mismo patrón de retener la revelación.
Mateo 11:5 lista 'los ciegos reciben la vista' como señal mesiánica; esta sanidad es una instancia directa de esa señal, mostrando la identidad de Jesús.
Isaías 35:5 profetiza la apertura de ojos ciegos; esta sanidad cumple esa promesa mesiánica.
Isaías 42:7 predice que el Siervo abrirá ojos ciegos; la sanidad de Jesús cumple directamente esta profecía.
Marcos 5:43 registra a Jesús ordenando estrictamente que la sanidad de la hija de Jairo se mantenga en secreto, paralelo a este mandato de silencio.
Lucas 5:14 tiene a Jesús diciendo a un leproso sanado que no lo diga a nadie, el mismo mandato que aquí tras sanar a los ciegos.
Lucas 8:56 registra a Jesús ordenando silencio tras resucitar a la hija de Jairo, un patrón similar de discreción.
Marcos 1:43 registra a Jesús encargando similarmente a un leproso sanado que guarde silencio, un paralelo directo al mandato de secreto aquí.
Marcos 8:26 tiene a Jesús sanando a un ciego y ordenándole que no entre en la aldea, paralelo al mandato de silencio en esta sanidad.
Juan 9:7-26 da un relato detallado de Jesús sanando a un ciego, pero con circunstancias diferentes y sin mandato de silencio.