Mateo 8:24
Y he aquí, fué hecho en la mar un gran movimiento, que el barco se cubría de las ondas; mas él dormía.
Referencia cruzada
En Mateo 14:24, otra tormenta azota la barca de los discípulos; ambas escenas en el lago destacan el poder de Jesús sobre la naturaleza y el miedo de los discípulos.
En Mateo 14:30, Pedro teme al viento y comienza a hundirse; ambos relatos muestran a los discípulos aterrorizados por las tormentas, subrayando su necesidad de fe.
Salmos 107:23-27 describe poéticamente el poder de Jehová sobre los mares tempestuosos, reflejando el peligro de los discípulos y la autoridad divina de Jesús.
Jonás 1:4 muestra a Jehová enviando una violenta tormenta, prefigurando la autoridad de Jesús sobre las tormentas como un Jonás mayor.
En Jonás 1:5, el profeta duerme durante una tormenta, prefigurando el sueño tranquilo de Jesús, contrastando la huida de Jonás con la confianza de Cristo.
Marcos 4:37 da el relato idéntico de la tormenta: las olas golpeaban la barca hasta que ya se anegaba.
Marcos 4:38 añade a Jesús durmiendo sobre la almohada, destacando su agotamiento y confianza durante la tormenta.
Lucas 8:23 relata la misma tormenta — 'corrían peligro' — añadiendo detalle al miedo de los discípulos.
En Salmos 89:9, Jehová domina el mar furioso y calma sus olas; Jesús demuestra esa misma autoridad divina cuando calma la tormenta.
En Salmos 148:8, los vientos tempestuosos hacen la voluntad de Jehová; la tormenta en Mateo obedece la orden de Jesús, mostrando la obediencia de la creación a su Creador.
En Salmos 107:25, Jehová habla y levanta una tempestad; ambos versículos muestran la soberanía de Dios sobre las tormentas, ya sea causándolas o permitiéndolas.
Juan 6:18 describe un fuerte viento en el mismo mar en un episodio diferente, mostrando la autoridad de Jesús sobre la naturaleza.