Levítico 22:24

Herido ó magullado, rompido ó cortado, no ofreceréis á Jehová, ni en vuestra tierra lo haréis.

Referencia cruzada

Levítico 22:20 establece la regla general contra ofrecer animales defectuosos; 22:24 especifica los animales castrados como un caso particular bajo esa regla.

Deuteronomio 23:1 aplica la misma condición física (testículos magullados) a los humanos, excluyéndolos de la asamblea, en paralelo a la prohibición animal.

Deuteronomio 15:21 reitera la prohibición de sacrificar animales defectuosos, específicamente para los primogénitos, reforzando el mismo principio.