Lamentaciones 3:41

Levantemos nuestros corazones con las manos á Dios en los cielos.

Referencia cruzada

Salmos 25:1 Paralelo

Salmos 25:1 eleva el alma a Dios, el mismo gesto de alzar el corazón y las manos al cielo.

Salmos 141:2 equipara las manos alzadas con el sacrificio de la tarde, profundizando el significado del acto físico como adoración.

Salmos 143:6-8 combina alzar manos y alma, reflejando la unión de devoción externa e interna en Lamentaciones 3:41.

2 Crónicas 7:14 describe humillarse, orar y volverse a Dios, el contexto exacto de alzar corazones y manos en arrepentimiento en Lamentaciones 3:41.

Salmos 134:2 ordena alzar las manos hacia el lugar santo, el mismo gesto de manos alzadas en oración.

Joel 2:12 Paralelo

Joel 2:12 insta a volver con todo el corazón, paralelando directamente el llamado a alzar los corazones en arrepentimiento.

Nehemías 8:6 muestra al pueblo alzando las manos y adorando, una representación concreta del llamado a alzar corazones y manos a Dios.

Salmos 28:2 Paralelo

Salmos 28:2 también usa alzar las manos en oración hacia el santuario de Dios, reforzando la postura física de oración.

Salmos 63:4 Paralelo

Salmos 63:4 muestra alzar las manos como un acto de bendecir a Dios, similar a la postura de oración en Lamentaciones 3:41.

Salmos 86:4 Paralelo

Salmos 86:4 también habla de elevar el alma a Dios, una postura interior paralela a alzar corazones y manos.

Salmos 143:8 eleva el alma a Dios, un alzamiento interior paralelo, aunque sin el gesto de las manos. Ambos expresan total dependencia.