Jeremías 10:19
¡Ay de mí, por mi quebrantamiento! mi llaga es muy dolorosa. Yo empero dije: Ciertamente enfermedad mía es esta, y debo sufrirla.
Referencia cruzada
Jeremías 4:19 expresa la angustia del profeta ante la alarma de guerra, la misma turbación interna reflejada en este lamento por la quebrantamiento.
Jeremías 8:21 usa el mismo lenguaje de quebrantamiento: 'Por el quebrantamiento de la hija de mi pueblo estoy quebrantado', paralelizando este lamento personal.
Jeremías 8:18 expresa la misma tristeza y dolor de corazón por la condición de Judá, reforzando el dolor personal del profeta.
Jeremías 9:1 desea un manantial de lágrimas para llorar por los muertos, intensificando el dolor por la grave herida descrita aquí.
En Lamentaciones 1:2, Jerusalén llora sin consuelo, haciendo eco del mismo lamento por la herida de la nación.
En Lamentaciones 1:12-22, Jerusalén clama por su dolor sin precedentes, amplificando la grave herida que Jeremías lamenta.
En Lamentaciones 2:11-22, los ojos del poeta se nublan de lágrimas por la destrucción, la misma angustia que la grave herida de Jeremías.
En Lamentaciones 3:48, el poeta llora ríos de agua por la destrucción, un paralelo directo al lamento de Jeremías por la herida.
Miqueas 7:9 habla de soportar la indignación de Jehová por el pecado, añadiendo una confesión explícita de culpa.