Isaías 39:2
Y holgóse con ellos Ezechîas, y enseñóles la casa de su tesoro, plata y oro, y especierías, y ungüentos preciosos, y toda su casa de armas, y todo lo que se pudo hallar en sus tesoros: no hubo cosa en su casa y en todo su señorío, que Ezechîas no les mostrase.
Referencia cruzada
2 Reyes 20:13 registra el mismo incidente, dando el relato paralelo de Ezequías mostrando sus tesoros a los babilonios.
2 Crónicas 32:25 revela que el orgullo de Ezequías al mostrar sus tesoros trajo la ira de Dios, explicando la consecuencia de sus acciones.
2 Crónicas 32:27 describe las vastas riquezas de Ezequías, que son los mismos tesoros que mostró a los enviados.
2 Crónicas 32:31 dice que Dios dejó a Ezequías para probarlo, proporcionando la razón teológica de la visita de los enviados.
Ester 1:4 describe al rey Asuero mostrando sus riquezas reales, un paralelo directo con la exhibición de tesoros de Ezequías a los babilonios.
En Job 31:25, Job niega jactarse en sus riquezas, contrastando con Ezequías que muestra orgullosamente sus tesoros.
2 Corintios 12:7 describe un aguijón para evitar el orgullo, contrastando con Ezequías, que no fue humillado y luego cayó en juicio.