Hechos 8:28
Se volvía sentado en su carro, y leyendo el profeta Isaías.
Referencia cruzada
Hechos 28:25 muestra a Pablo citando a Isaías como mensaje del Espíritu; Hechos 8:28 describe al eunuco leyendo las mismas palabras del profeta.
En Lucas 4:17, Jesús lee a Isaías y declara su cumplimiento; similarmente, el eunuco lee a Isaías y oye del cumplimiento en Jesús.
Juan 5:39 enseña que las Escrituras testifican de Cristo; la lectura de Isaías por el eunuco lleva a Felipe a explicar a Jesús, cumpliendo ese testimonio.
Juan 5:40 critica a quienes escudriñan las Escrituras pero rechazan a Cristo; el eunuco cree y es bautizado, contrastando su rechazo.
2 Timoteo 3:15 dice que la Escritura hace sabio para salvación por la fe; la lectura de Isaías por el eunuco lleva a su conversión y bautismo.
Isaías 1:1 es la apertura del libro que lee el eunuco; su interacción con esta profecía es el tema directo de Hechos 8:28.
Juan 12:38 cita Isaías 53:1, vinculando el pasaje que el eunuco lee con el rechazo a Jesús — destacando el cumplimiento profético en lo que estudia.
Mateo 12:42 presenta a la reina de Seba como gentil buscando sabiduría — paralelo al eunuco etíope leyendo a Isaías, ambos buscadores distantes de verdad divina.
Lucas 3:4 cita a Isaías acerca de Juan el Bautista; el eunuco lee el mismo libro profético, que apunta en última instancia a Cristo.