Génesis 32:25
Y como vió que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y descoyuntóse el muslo de Jacob mientras con él luchaba.
Referencia cruzada
Génesis 32:32 explica la costumbre dietética duradera de este evento — el memorial de la lesión en la cadera.
Génesis 32:31 describe a Jacob cojeando al amanecer, la consecuencia directa y visible de la lesión en la cadera sufrida durante la lucha nocturna.
Génesis 30:8 usa la misma palabra hebrea para 'luchó' — Raquel dice que 'luchó' con su hermana. Un claro eco lingüístico dentro de la misma narrativa familiar.
Oseas 12:3 se refiere directamente al esfuerzo de Jacob con Dios, interpretando la lucha como un conflicto divino.
Oseas 12:4 continúa: luchó con el ángel y prevaleció, llorando por favor — un eco directo.
En 2 Corintios 12:7-9, el 'aguijón en la carne' de Pablo es paralelo a la cojera de Jacob: ambas son heridas divinas que marcan permanentemente y muestran el poder de Dios en la debilidad.
En Daniel 10:8, Daniel pierde fuerzas tras ver la visión, reflejando cómo el cuerpo de Jacob falla tras el contacto divino. Ambos muestran colapso físico por encontrarse con lo divino.