Génesis 30:39

Y concebían las ovejas delante de las varas, y parían borregos listados, pintados y salpicados de diversos colores.

Referencia cruzada

En Génesis 31:9-12, Dios se atribuye el mérito: tomó los rebaños de Labán y se los dio a Jacob, revelando que las crías manchadas fueron divinas, no estratégicas.

En 31:10, Jacob relata un sueño donde Dios le mostró las mismas cabras rayadas y manchadas apareándose, revelando la intervención divina detrás de la multiplicación de los rebaños.

En Génesis 31:42, Jacob atribuye a Dios el haber visto su aflicción; los rebaños manchados fueron la recompensa de Dios por la explotación de Labán.