Ezequiel 32:2
Hijo del hombre, levanta endechas sobre Faraón rey de Egipto, y dile: A leoncillo de gentes eres semejante, y eres como la ballena en los mares: que secabas tus ríos, y enturbiabas las aguas con tus pies, y hollabas sus riberas.
Referencia cruzada
En Ezequiel 32:16, esta misma lamentación se declara como endecha que las naciones cantarán por Egipto.
Ezequiel 32:18 continúa la lamentación, enfocándose en el descenso de Egipto al abismo con otras naciones.
Ezequiel 32:13 promete que después del juicio, ningún pie turbará las aguas — en contraste con los pies de Faraón enturbiando las aguas aquí.
Ezequiel 29:3 llama a Faraón 'gran monstruo' en el Nilo — la misma metáfora de criatura marina para Egipto dentro del mismo libro.
Ezequiel 34:18 usa la misma imagen de 'enturbiar las aguas con los pies' para los pastores de Israel — reflejando la conducta destructiva de Faraón aquí.
Ezequiel 19:1 también usa la imagen del león en una lamentación, pero para los príncipes de Israel en lugar de Faraón.
Ezequiel 19:1 también usa la imagen del león en una lamentación, pero para los príncipes de Israel.
Ezequiel 27:2 comienza una lamentación por Tiro, similar en forma a esta lamentación por Egipto.
Ezequiel 28:12 es una lamentación por el rey de Tiro, otro gobernante extranjero, con imágenes diferentes (Edén).
Ezequiel 29:15 profetiza la humillación de Egipto — parte de la misma serie de juicios que esta lamentación.
Ezequiel 26:17 es otra lamentación (sobre Tiro) con imágenes marinas — haciendo eco del mismo género de lamentación que aquí.
Salmos 74:13 describe a Jehová quebrantando las cabezas del monstruo (tannin) — el mismo término hebreo aplicado a Faraón aquí.
Salmos 74:14 continúa con el aplastamiento de Leviathán — reforzando la imagen de monstruo marino usada para Faraón.
Isaías 27:1 habla de Jehová dando muerte a Leviathán, la serpiente veloz — la misma imagen de monstruo mítico aplicada a Faraón.
Isaías 51:9 recuerda la victoria de Jehová sobre el monstruo marino (tannin) — la misma palabra hebrea usada aquí para Faraón como 'monstruo' que enturbia las aguas.
Jeremías 46:8 compara a Egipto con una creciente del Nilo — imagen acuática similar para el poder jactancioso de Faraón.