Éxodo 16:4
Y Jehová dijo á Moisés: He aquí yo os haré llover pan del cielo; y el pueblo saldrá, y cogerá para cada un día, para que yo le pruebe si anda en mi ley, ó no.
Referencia cruzada
Éxodo 16:15 identifica el maná como el pan del cielo prometido aquí, completando la narrativa.
Deuteronomio 8:2 recuerda explícitamente la prueba en el desierto y el maná, confirmando el propósito de humillar y probar.
Deuteronomio 8:16 vincula directamente el maná con la prueba y la humillación, reforzando el mismo propósito.
Salmos 78:24 describe poéticamente el mismo milagro —Dios haciendo llover maná del cielo— como el cumplimiento de la promesa en Éxodo 16:4.
Salmos 78:25 llama al maná 'pan de ángeles', destacando su origen celestial y abundancia.
Salmos 105:40 confirma que Dios dio 'pan del cielo' en abundancia, haciendo eco de la provisión del maná.
Mateo 6:11 pide 'el pan nuestro de cada día', haciendo eco de la provisión diaria del maná como modelo de dependencia de Dios.
Lucas 11:3 repite la petición del pan diario, reflejando la provisión de Dios del maná día a día.
Juan 6:31 recuerda el maná como 'pan del cielo', preparando la enseñanza de Jesús sobre el verdadero pan.
Juan 6:32 contrasta el maná con Jesús como el verdadero pan del cielo, mostrando un cumplimiento mayor.
1 Corintios 10:3 llama al maná 'alimento espiritual', interpretándolo como un tipo de Cristo.
Nehemías 9:15 relata que Dios dio pan del cielo, refiriéndose directamente a la provisión del maná.
En Juan 6:51, Jesús se identifica a sí mismo como el pan vivo del cielo, cumpliendo la tipología del maná.