Deuteronomio 28:39
Plantarás viñas y labrarás, mas no beberás vino, ni cogerás uvas; porque el gusano las comerá.
Referencia cruzada
En Deuteronomio 28:42, las langostas devoran lo que plantaste, la misma maldición de perder el fruto de tu trabajo del versículo anterior.
En Joel 1:4-7, las langostas devoran vides e higueras, ilustrando directamente la maldición de gusanos que comen las uvas de este versículo.
En Jonás 4:7, un gusano enviado por Dios destruye una planta, paralelamente al gusano que destruye las uvas en esta maldición.
En Job 15:33, Elifaz describe al impío como una vid despojada de uvas, la misma imagen de esterilidad que esta maldición.
Salmos 128:2 promete comer el fruto de tu trabajo, lo opuesto directo de esta maldición donde plantas pero no bebes.
En Jeremías 8:13, Dios dice que no habrá uvas en la vid, la misma maldición de cosecha fallida que aquí.
En Amós 5:11, el profeta declara que plantarán viñas pero no beberán vino, un eco directo de esta maldición del pacto.
En Sofonías 1:13, el mismo juicio: plantarán viñas pero no beberán el vino, refiriéndose directamente a esta maldición.