1 Samuel 23:17
Y díjole: No temas, que no te hallará la mano de Saúl mi padre, y tú reinarás sobre Israel, y yo seré segundo después de ti; y aun Saúl mi padre así lo sabe.
Referencia cruzada
En 1 Samuel 20:31, Saúl insiste en que David debe morir para asegurar el reino de Jonatán, opuesto a la promesa de Jonatán aquí de que David será rey y Jonatán segundo.
En 1 Samuel 24:20, el mismo Saúl reconoce después que David ciertamente será rey, confirmando la declaración anterior de Jonatán.
En 1 Samuel 25:30, Abigail también afirma el futuro de David como príncipe sobre Israel, una confirmación paralela de su venidero reinado.
En 1 Samuel 27:1, David teme perecer por mano de Saúl, contradiciendo directamente el 'no temas, la mano de Saúl no te hallará' de Jonatán.
En 1 Samuel 31:2, Jonatán muere en batalla; su promesa de ser segundo de David nunca se cumple, creando un contraste trágico con su seguridad anterior.
Salmos 27:1-3 declara '¿a quién temeré?' y confianza contra enemigos, reforzando fuertemente el llamado de Jonatán a no temer a Saúl.
Salmos 46:2 dice directamente 'no temeremos' a pesar de la agitación, reflejando el 'no temas' de Jonatán con una escala cósmica.
Isaías 54:17 promete que ninguna arma contra los siervos de Dios prosperará, coincidiendo directamente con la seguridad de Jonatán de que la mano de Saúl no hallará a David.
En Lucas 12:32, Jesús repite el 'no temas' de Jonatán y la promesa del reino; ambas son seguridades divinas del don del reinado de Dios.
Job 5:11-15 describe a Dios levantando al humilde y frustrando al astuto, alineándose con la seguridad de Jonatán de que David será rey pese a las maquinaciones de Saúl.
Proverbios 19:21 afirma que el propósito de Dios prevalece sobre los planes humanos; la seguridad de Jonatán de que David será rey pese a los planes de Saúl se alinea con este principio.
Salmos 46:1 proclama a Dios como refugio y ayuda en problemas, coincidiendo con la confianza subyacente en la protección divina detrás de las palabras de Jonatán.
Salmos 91:1 promete refugio bajo el Todopoderoso, reforzando la idea de que David está seguro bajo el cuidado de Dios, como Jonatán le asegura.
Salmos 91:2 declara a Dios como refugio y fortaleza, en paralelo con la confianza en Dios implícita en la seguridad de Jonatán a David.